Lo que vamos a contar a continuación no es más que la realidad de una bonita historia que nos cuenta de cómo unas canciones, que un chaval de Donosti de 18 años graba para sorprender a su novia (de entonces) el día de su cumpleaños, se convierten año y medio después en uno de los discos más sólidos y que mayor expectación han causado en los últimos tiempos.
El artista en cuestión se llama Alex Martínez de Ubago (Alex Ubago), el nombre de la entonces su novia lo desconocemos, si bien ella fue la causante de que Alex le pidiera a un primo suyo músico que contaba con un pequeño estudio de grabación casero que le grabara cuatro canciones para regalarle a su novia.
El padre de Alex las escucha y decide hacérselas llegar a un conocido suyo, socio de la Real Sociedad como él y a la sazón manager de la Orega de Van Gogh, Duncan Dhu o M-Clan. Es entonces cuando empieza todo, el lunes siguiente Iñigo Argomaniz escucha las canciones y se queda impresionado por la voz y la expresividad de aquel chaval de 18 años.
Decide llamar su amigo Alfonso Pérez, socio del Atlético de Madrid y se las pone por teléfono. Tanto la Real como el Atlético habían perdido aquel domingo (Cosa rara) pero ambos sintieron el lunes que algo gordo tenían entre manos. La maqueta viaja hasta Madrid (por servicio exprés) e inmediatamente DRO decide fichar a Alex.
A partir de ese momento empieza un trabajo duro para Alex, casi sin saberlo pasa a ser Artista. Se hacen una y otra maqueta hasta reunir más de 25 canciones todas compuestas por él que se descubre a los ojos de todos como un compositor muy pero que muy serio.
En octubre de 2000 se decide que el productor ideal no es otro que Jesús N. Gómez. Hablar del currículo de Jesús nos llevaría 20 folios así que solo decir que fue uno de los personajes claves en la creación de la llamada “movida madrileña” y que es el responsable de innumerables discos de éxito de artistas como Gabinete Caligari, La Frontera, Joaquín Sabina, Cabaret Pop, Loquillo, Luz Casal, etc. Un productor versátil, un gran músico y mejor persona que en su estudio Doublewtronics cuenta con uno de los mejores equipos técnicos del mundo.
Alex y Jesús empiezan a verse, a seleccionar canciones, cosa nada fácil debido a la cantidad que había y finalmente a primeros de año se empieza a grabar el disco.
Jesús y Alex se plantean la grabación con mucha tranquilidad buscando darle a cada canción lo que esta necesita, seleccionando ritmos y músicos con el mismo mimo que los grandes cocineros eligen los ingredientes de un plato.
Y así semana a semana, mes a mes hasta acabar el disco a finales de mayo. La guinda, mejor dicho, el perejil lo pone la voz de Amaia Montero de la Oreja de Van Gogh quien con la generosidad y la ilusión de los grandes estrellas en seguida se presta a colaborar con Alex, poniendo su voz en “Sin miedo a nada” una de las más grandes baladas que se hayan oído en mucho tiempo.
En el disco podemos oír de todo desde baladas como “Sabes” a ritmos más bailables pasando por medios tiempos como el primer single “Que pides tu” o ese otro temazo que es “A gritos de esperanza” todos con letras medidas y cuidadas y sobre todo con una voz que engancha desde la primera escucha, una voz que , estamos seguros hará historia, un bonita historia.