Primero fue la pintada en uno de los muros de La Garriga, muy grande, incomprensible: Dusminguet. Y luego, como una seta, surgieron ellos, hijos de ella y del 2000.
"Popurristas" de estilo, seducidos por los ritmos del sur y decididos a llegar hasta las últimas consecuencias de un mestizaje sincero y sin piedad, los DUSMINGUET ya se han convertido en un punto de referencia obligado entre los seguidores de la escena catalana.
Alguien dijo que hacían "World Pagès Music". Lo cierto es que hacen bastante lo que son: una mezcla comprometida del momento que nos ha tocado vivir, con dosis de espíritu arrabaler-portuario, versátil y divertido. Tocan géneros tan divertidos como Tex-Mex, Cumbia, Rumba, Cha-cha-cha, Vals, Merengue, Habanera, Ska, Raggamuffin, Reggae...pero todo a su aire, imprimiendo el sello del cóctel Dusminguet.
Son hijos del 2000 porque son hijos de la dispersión y la sobredosis de datos que nos invade. Son hijos del pueblo porque son hijos de las ferias, y de las fiestas mayores, y del bar de la plaza, del mercado del jueves, de la cantina de la estación, de largos paseos por el paseo más bonito del mundo. En su mezcla hay sinceridad, no hay fisuras. No les asusta la evolución de la fiesta y del baile, y demuestran a la gente de todas las edades lo que puede llegar a ser, partiendo de las tradiciones y repitiéndolas sólo a medias.
¡Pasen y vean, señores y señoras!
¡Pasen y escuchen!
¡Pasen y bailen!
¡Pasen y conozcan a los Dusminguet!
¡Pasen y disfruten del ritmo, de la fiesta , de la noche!